Queratosis Actínica
¿Qué causa la queratosis actínica?
Las repetidas y prolongadas exposiciones a la luz solar ocasionan
daños a la piel, en especial a las personas de piel blanca. La
piel dañada por el sol se vuelve reseca y rugosa y puede formar
manchas escamosas y ásperas llamadas queratosis actínicas.
Estas manchas rugosas permanecen sobre la piel aún cuando se
retiren la costra o las escamas. El tratamiento de una queratosis
actínica requiere la eliminación de las células cutáneas
defectuosas.La nueva piel se forma de las células cutáneas más
profundas, las cuales no han sido dañadas por la luz solar.
¿Por qué tratar la queratosis actínica?
La queratosis actínica no es cáncer de la piel. Sin embargo,
debido a que en pocas ocaciones puede volverse cancerosa, es
conveniente eliminarlas.
Tratamiento:
Las queratosis actínicas pueden eliminarse por cirugía con unas
tijeras o un insrumento para raspar llamado cureta. Otra forma de
destruir las queratosis actínicas es mediante su congelamiento
con nitrógeno líquido (criocirugía). El congelamiento ocaciona
vesículas y el desprendimiento de la piel dañada por el sol. En
ocaciones, desconocemos si el crecimiento es peligroso. Cuando
esto ocurre se prefiere hacer una biopsia y enviarla para un análisis
microscópico. La curación después de la eliminación de las
queratosis suele presentarse en dos a cuatro semanas, dependiendo
del tamaño y de la localización de las queratosis. Las manos y
las piernas sanan con mayor lentitud que la cara. La apariencia
final de la piel suele ser excelente.
Cuando hay muchas queratosis, un tratamiento útil es la aplicación
de 5-fluorouracilo (5-fu). El medicamento se frota sobre las
queratosis durante 10 a 20 días. El 5-FU destruye las células
de la piel dañada por el sol. Después de tres a cinco días el
área tratada podría comenzar a ulcerarse. Las aplicaciones se
continúan hasta que su médico determine que ha adquirido los
resultados necesarios. La curación se inicia cuando se suspende
el 5-FU. Este último es eficaz para eliminar las queratosis actínicas
de la cara, pero amenudo falla cuando se utiliza en las manos,
antebrazos o la espalda.
Prevención:
El daño solar es permanente. Una vez que el daño solar ha
progresado hasta el punto donde se desarrollan queratosis actínicas,
pueden aparecer nuevas queratosis aún sin una exposición solar
posterior. Debe evitar la exposición excesiva a la luz solar,
pero no vaya a descartarla y privarse a si mismo del pacer de
gozar el aire libre. Su meta debe ser la protección solar
razonable.